Estampas de mis otras vacaciones



Cuando a la voz de !A la playa!, mi familia anunciaba que nos íbamos de vacaciones, lo primero que hacíamos los muchachos era correr a la casa de Manolo, el chofer del barrio, para que nos prestara una recámara de las ruedas de su camión y llenarla allí mismo de aire, cosa que siempre nos trajo dificultades por el espacio que nos restaba en el carro que nos conduciría. 
 
Navegar a lo Titanic sobre una recámara de camión durante la infancia ha de crear algunos traumas. Yo en particular recuerdo que aquella goma inflada se viraba con frecuencia y yo casi siempre estaba en el fondo tragando agua y arañando arena. Desde entonces las vacaciones playeras no están entre mis primeros gustos. 

Bicicleteando



En 1817 3l barón alemán Karl Ludwing Drais von Christian Sauerbronn inventó el primer vehículo de dos ruedas, al que llamó máquina andante , precursora de la bicicleta y la motocicleta. Esta «máquina andante» consistía en una especie de carrito de dos ruedas, colocadas una detrás de otra, y un manillar.
  La persona se mantenía sentada sobre una montura, colocada en el centro de un marco de madera. Para moverse, empujaba alternativamente con el pie izquierdo y el derecho hacia adelante, en forma parecida al movimiento de un patinador. Con este impulso, el vehículo adquiría una velocidad casi idéntica a la de un carruaje. Sus brazos descansaban sobre un apoyabrazos de hierro, y con las manos sostenía una vara de madera, unida a la rueda delantera, que giraba en la dirección hacia la cual quería ir el conductor. Con el tiempo este vehículo se fue perfeccionando