Entre
las muchas leyendas lugareñas de Santa María del Puerto del
Príncipe, una de las más fantásticas es la del Caricortado, tema
recurrente en nuestra ciudad para las temporadas de lluvias cuando
nuestros dos ríos fundacionales salen de sus cauces e inundan las
zonas bajas de la ciudad.
En
las noches de veladas era común en esos días de lluvia reunirse las
familias a conversar a la luz del quinqué o las velas, revivir
recuerdos y dar curso a la fantasía en relatos y leyendas asustando a
los más pequeños y atemorizando a las jóvenes. Porque, según
decían, aun el Caricortado tocaba de puerta en puerta en esas noches
tormentosas en busca de su casa , arrastrada alguna vez por la furia
del río.

