Cosas a tener en cuenta para este fin de año



A pesar de dificultades y entuertos en este y en todos los finales de años anteriores y ni se sabe desde cuando, el cubano se siente en verdad como en euforia de arbolito navideño permanente, inundando las calles y dando la impresión de que el país se ha paralizado porque no parece que nadie este trabajando. En realidad no están trabajando.

 A medida que se nos acerca el 31 de diciembre transitamos entre morriñas y expectativas, unos haciendo castillos en el aire y aquellos otros demoliendo paredes. Cada cual a lo su carácter pero en general todos con la secreta y particular satisfacción de haber llegado al final del año. Al noveno ining. Al cierre del dominó.  

En nuestro fuero interno está esa maravilla de maravillas que nos acompaña, la certeza de que vamos a comenzar otro año. Año que podría ser parecido, pero no igual porque siempre creemos que a lo mejor para el año que viene..., aunque no dude que en ese año que viene seguiremos como casi siempre haciendo lo mismo.

Somos optimistas y emprendedores, ¿Quién lo duda?. Ha de ser porque tenemos un gen inmunológico contra lo negativo, la tristeza y la derrota. Somos expansivos como pocos, por eso en festejos de fin de año gastamos lo que tenemos y lo que no tenemos.

Cada país tiene por regla sus rituales para abrir el siguiente calendario. Es la tradición para despedir lo malo y recibirlo bueno. En Dinamarca de rompen platos, China pinta de rojo la puerta principal de la vivienda, Grecia dicen que da suerte usar ropa interior de diferentes colores y por F rancia lo máximo es regalar dinero a los vecinos. Lograr prosperidad se alcanza, dicen en Alemania, colocando dinero dentro de los zapato y llevándolos puesto durante todo el 31 de diciembre, por lo que se ve el cubano es menos estoico y resuelve la situación con un cubo de agua para la calle a las doce de la noche, aunque aun se conserva la tradición de salir con una maleta vieja y vacía a darle un par de vueltas a la manzana con la fe en algún futuro viaje. Creer que luego nos ira mejor no cuesta nada.

Si algún haché nos protege de las siete aguas calientes por las que transitamos es nuestro humor jocoserio, Siempre buscamos formas para añadir humor hasta en nuestros peores momentos porque sabemos que sin sonrisas la vida ha de ser insoportable. En Cuba el buen humor es patrimonio nacional que cada cual utiliza a su forma y manera. Si no fuera así nadie sabe que hubiera pasado a lo largo de siglos en la historia criolla.

.Y a propósito, entre nosotros hay quienes por estos días echan un ojo al horóscopo o a la letra del año, por si acaso. Se decía que el primer día del año era costumbre un baño con agua de quimbombó para que lo malo te resbalara. Vaya usted a saber cuantos han resbalado con esa creencia.

Por mi parte siempre e confiado en que el auténtico interprete del futuro es el pasado, de allí que he tratado de vivir intensamente el presente. Me confieso adicto enamorado de lo bello y de mi profesión, que es tan tan arriesgada y hermosa como ser adicto a la belleza.

Es muy usual que muchos estén haciendo su lista de propósitos de año nuevo como: bajar de peso, dejar de fumar, hacer ejercicio, cambiar de trabajo, permutar, decirle las cuatro cosas al jefe, devolver el dinero prestado, en fin.

Durante los primeros tres meses siguientes confiamos en que aun nos queda tiempo para cumplirlo. Al concluir el primer semestre ya nos recriminamos por ser tan flojos, pero consideramos que aun podremos. Durante el tercer trimestre no queremos hablar de eso, y a partir de octubre ya ni nos acordamos de los proyectos planificados, solo que ahora ya vamos pensando en los propósitos del siguiente año. Y vuelta a realizar los mismos apuntes anteriores no cumplidos, eso sucede como con aquellos que dicen tener la conciencia limpia cuando en realidad lo que tienen es mala memoria.

Para estos días de fin de año uno se da cuenta que por lo general existen dos clases de gente para quienes la vida es una fiesta continua: los que tienen dinero y los que no lo tienen. Los primeros porque tienen de todo para hacer cosas y los otros porque no tienen cosa que hacer. Algún filosofo se me adelanto y fijo que dinero no lo es todo en la vida y que puede existir un mundo mejor, lo que pasa es que ese mundo mejor cuesta carísimo.

Ahora les voy a regalar una divisa que tengo plantada junto a mi computadora; La vida es lo que sucede mientras estas ocupado haciendo otras cosas” . Lo dijo John Lennon, cantante y compositor e integrante de The Beatles. Esto es muy real porque al final de cada año nos dn mundo mejor, lo que pasa es que ese mundo mejor cuesta carísimo.

Ahora les voy a regalar una divisa que tengo plantada junto a mi computadora; La vida es lo que sucede mientras estas ocupado haciendo otras cosas” . Lo dijo John Lennon, cantante y compositor e integrante de The Beatles. Esto es muy real porque al final de cada año nos damos cuenta de muchas cosas que han pasado a nuestro lado, incluyendo amores y oportunidades pero apenas si lo hemos notado. Téngalo en cuenta



Para el 88 aniversario del ciclón del 9 de noviembre de1932 Testimonios para no ser olvidados

 



El anuncio de la tormenta

¨”Casablanca. (miércoles) Noviembre 9 – 2.m.

Boletín oficial; ¨”Administrador Aduana Santa Cruz del Sur: (urgente)

¨”Centro huracán 7 p.m. ciento cincuenta millas al oeste de Jamaica moviéndose al norte - nordeste. Debe izar a primera hora la señal de posibles vientos fuertes de temporal: una sola bandera. Mayor peligro es para la zona de Camagüey pero es posible la trayectoria se incline mas al nordeste y cruce el centro sobre Oriente. Si es posible en otro mensaje señalare la zona mas probable de vientos huracanados. Para que sean usadas las dos banderas a la vez. Tómense precauciones especialmente en Camagüey y Oriente, puertos del sur cercanos al centro pueden sufrir por la hora del huracán”.

---------------------------------------------------------------------------------------------------------Este telegrama jamás llego a su destino. A esa hora Santa Cruz era batido por la tormenta. Para esa hora el hilo telegráfico que hubiera podido transmitir el informe y salvar a miles de personas, se había cortado en los montes próximos a Contramaestre.

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!Avisen que el ciclón va para allá!.

El periodista Rafael Valdés Jiménez, propietario de la emisora de radio CMJA, enclavada en la plaza de la Soledad, no olvidó esta historia;,¨”El día 8 yo estoy escuchando y traduciendo muy tarde en la noche las noticias que está lanzando el Centro Nacional de Huracanes de Miami sobre el ciclón que desde el Caribe se dirigía hacia Cuba. Estoy preparando el noticiero que por las mañana transmitíamos y me sorprende la cercanía y la dirección que trae este huracán. Busco un mapa y ubico el ciclón y veo que está enfilando directo hacia Santa Cruz del Sur. Serian las 4 dela mañana. Llamo a la central telefónica de Santa Cruz. y le digo a las muchachas que avisen, que el ciclón va para allá, y que también ellas salgan de allí. La que me esta hablando me dice: !Pero Valdés, es que nadie nos responde en ninguna parte!. Y entonces es cuando me dice que no ellas ya no pueden salir porque tienen el agua a las rodillas…..en ese momento se cortó la comunicación. Todas murieron ahogadas¨”.

¡Sigue, que tú puedes llegar!

¨”Mi nombre es Salvador Cañete. Nosotros éramos cuatro pescadores cuando la noche del ciclón nos sorprendió por Doce Leguas. Ya desde las doce del día el tiempo comenzó a ponerse feo. Al medio día buscamos como llegara Júcaro, que era lo mas cerca pero tuvimos que refugiarnos en un canal de Cayo Anclita…amarramos la goleta y nos metimos en el manglar, los arboles volaban por encima de nosotros y a nuestra goleta ya no la volví a ver mas. Todo estaba muy oscuro y el mar rugía. Un árbol cayó entre nosotros e hirió grave a Jorge y a Julio. A la mañana del cayo solo quedaba la mitad y miles de peces muertos flotando…A los cuatro días murió Jorge con el cráneo hundido y al otro día murió Julio. Le dije a Ramón que me iba a nado, le dije que se quedara que si llegaba le mandaba ayuda. Pero él estaba tan desesperado que cuando me tire al agua vino detrás de mi. Por la tarde Ramón vomitó sangre y me dijo ¡Sigue. que tu si puedes llegar!. ¡No, coño, agárrate de mi!. Pero me dijo. ¡No, no, vete tu!, y se hundió. Seguí nadando, por la madrugada los muertos, cientos de muertos flotando, solos o abrazados entre sí. Y yo cerraba los ojos y metia la cabeza bajo el agua y seguía nadando entre los muertos hinchados, reventados. Seguía nadando porque si aguantaba la marcha me hundiría y yo no iba a hacer nada por volver a salir….” 

 

¿Quién paga el tren de auxilio?

¨” Me llamo Elpidio García Álvarez, tenia 12 años cuando el ciclón de Santa Cruz y nosotros vivíamos a la entrada del pueblo. El día 8 de noviembre nos vino a avisar un hermano de mi papa que tuviéramos cuidado pues venia un ciclón. Eran las doce de la noche, mi mamá nos despertó a todos, éramos cinco hermanos, 2 varones y 3 hembras.

Siendo ya como la una de la madrugada estaba cayendo un sernido y entonces mi papa salió para ver como estaba el tiempo, llegó a la casa del alcalde que se llamaba Oscar Perdomo quien en ese momento estaba hablando por teléfono con Camagüey, con la compañía del ferrocarril, y pudo oír cuando el alcalde decía que necesitaba le mandaran un tren de auxilio para sacar a la gente. Le dijeron que el tren de auxilio valía cinco pesos y que quién iba a pagar eso. El alcalde dijo que el pagaba pero que le mandaran el tren urgente….pero nadir le respondió. Cuando mi papa regreso nos dijo dijo que ya no había mas esperanza del tren de auxilio porque la,línea del teléfono se cortó.

Con las ráfagas fuertes salimos tratando de buscar un lugar alto. Agarramos una soga y todos nos agarramos a ella, éramos como 30, pero el agua y el viento eran muy fuerte y algunos se soltaron y nunca mas los vimos porque todo estaba negro como tinta. La gente desaparecia una tras otra….Al cruzar una cañada se hundieron algunos y por la arde nos subimos al caballete de una casa y desde allí veíamos a la gente muerta flotando y arrastradas hacia el mar. De Santa Cruz no quedaba nada, todo era una palizada de pedazos de casas y gente muerta. A esas palizadas después hubo que echar le petróleo y darle candela todo eso allí mismo por el olor a muerto que había por todas partes”.