Cazahuracan frustrado


Hace poco en la redacción de nuestro periódico comenzamos a rememorar historias, vaya usted a saber porqué, y como era coincidente con la fecha de septiembre y como además circulaba una tempestad rondando el golfo de México, recordé una anécdota que tenia entre papeles casi olvidada.

Les cuento. 
 
Tronante, el huracán Emily que azotaba el Caribe oriental al atardecer del domingo 22 de septiembre de 1987 torció rumbo y se dirigió recto hacia las grandes Antillas, encimado sobre la isla de Santo Domingo en una dirección que le colocaba a tiro de piedra de las provincias de Guantánamo y Santiago de Cuba. 

La historia camagüeyana del niño que orina.



El Manneken Pis (niño que mea) es una estatua de bronce de 61 centímetros situada en el centro histórico de Brucelas, Bélgica. Representa a un niño pequeño desnudo orinando dentro del cuenco de la fuente. Este es uno de los símbolos de la ciudad y una de sus atracciones turísticas principales, simbolizando el espíritu independiente de sus habitantes.

Había ya una estatua parecida de piedra a mediados del siglo XV que fue robada en varias ocasiones. En 1616 fue reemplazada por una estatuilla de bronce situada sobre una columna de seis pies siendo sustituida por el actual nicho en 1770. La estatua actual es una reproducción de la original, que unos vándalos robaron allá por los años 1960 siendo objeto de noticias de prensa que contribuyeron a dar a la estatua y al monumento cierta fama internacional. Recuperado algún tiempo después el original se depositó junto a otra copia de bronce dorado del siglo XVII en el Musée de la Ville de Brucelas.
Tras esta estatua, existen varias leyendas, pero la más conocida cuenta que un rico comerciante que visitaba la ciudad con su familia perdió a su hijo pequeño y se organizaron grupos de búsqueda. El niño fue encontrado riendo y orinando en un pequeño jardín, por lo que el padre decidió ayudar a la construcción de una fuente. Una fuente que tiene a su hijo orinando en la parte superior.