Algo de la historia de la educación en Camagüey

A pesar de los muchos centros de educación que existen en la ciudad de Camagüey, no pocos lugareños recuerdan con cierta nostalgia aquellos años idos y de una juventud soñada en que existían, junto a las escuelas primarias y secundarias instituidas por el gobierno, en las que se sumaban instalaciones de grados superiores, los colegios privados, de los que tuvimos una buena cantidad.

Sin embargo, una cosa eran las escuelas públicas habilitadas en diferentes repartos de la ciudad y las seis secundarias básicas que llegamos a tener y otras los colegios selectos, semi selectos y academias de diferentes niveles sociales, pero privativas todas. Estas academias eran en verdad pequeñas escuelas con un grupo de cuatro o cinco profesores generales que ofrecían clases desde cuarto a octavo grado, preparando a los estudiantes para el ingreso al Instituto de Segunda Enseñanza, que en esa época siempre se hacía previo examen.

Entre las más populares se encontraban el Colegio Cisneros, en la plaza de La Caridad; el Colegio Zayas, en República y Martí; el Colegio Enrique José Varona, del insigne educador Abel Escobar situada en Lope Recio y Finlay. Estaba la Academia Riverón, en la Avenida de Los Mártires y José Ramón Artola. Un centro de educación de mediana solvencia, pero muy popular, fue la Academia Fernández, allí en la actual Ignacio Agramonte y San Fernando, su director, “Cuco” Fernández fue un personaje en la ciudad. En esa cuerda militaba la Academia Meruelos, dirigida por dos magníficos y aun recordados hermanos, los profesores Inés y Juan Meruelos. Teníamos también en ese grupo el Colegio Orbea y el Colegio Avellaneda.

Hubo también algunas academias especializadas como la Academia de Música Rafols, que disfrutó de gran prestigio desde su sede en la calle Avellaneda, casi esquina a Ignacio Agramonte. Y también Academia Gregg, especializada en mecanografía y taquigrafía, Agramonte, inclinada a las Artes Plásticas y Lavernia, destacada esta en eventos deportivos. Bueno, tenía que ser, pues sus directivos eran comerciantes en artículos deportivos e imprimían una revista dedicada a los deportes.

Por lo general no parece que hubiera notable diferencia entre el uniforme de las escuelas primarias y secundarias del estado y el de las academias privadas, todas sobre la base pantalón o zaya azul oscuro, blusa y camisa blanca con corbata negra los varones, aunque hubo excepciones como el uniforme de los alumnos del colegio Zayas, donde el pantalón y la zaya eran de color verde y el Colegio Enrique José Varona con su uniforme carmelita y blanco. Hubo colegios que tenían dos uniformes, uno para la temporada de verano y otra para el invierno.

No parece que haya existido un programa uniforme de educación, pues casi todas estas escuelas dictaban conferencias e imprimían libros, que vendían a los alumnos, así que, aparte de pagar las mensualidades por estudiantes que podía ser de hasta 20 pesos, se vendían las conferencias de cada clase, más los libros. Los repasos para exámenes y la posterior preparación para ingresar en el Instituto se abonaban aparte.

Algunas academias, las más solventes, tenían servicio de transporte para trasladar a los estudiantes, entre esas recuerdo al colegio Zayas, Orbea y Cisneros, y otras tenían campos deportivos selectos como Zayas, Lavernia, Cisneros y Riverón. En una época fueron muy famosas las competencias deportivas entre las academias camagüeyanas que se realizaban en los terrenos del Club Atlético Bernabé de Varona y del Sindicato de Trabajadores de Plantas Eléctricas.

Estaban también otros colegios como Champanag y las Escuelas Pías, ambas solo para varones, que se situaban entre las más importantes de la ciudad y donde se impartía una magnífica educación, formando a estudiantes desde el primero hasta concluir el bachillerato, dejándole listo para el ingreso a la Universidad. Para las hembras las congregaciones religiosas abrieron varios colegios en la ciudad, como Las Salesianas, María Auxiliadora y Oblatas. La primera, que era la de mejor nivel social, con su uniforme blanco y carmelita a cuadros, se situaba en un moderno edificio de la calle Popular, la segunda contaba con dos centros, uno en la avenida de Los Mártires y otro frente al parque Martí, edificio que hoy ocupa la policlínica Centro. Las Oblatas, en Carretera Central y Martí, eran para niñas negras.

Para ambos sexos y de todos los colores se hallaba el Colegio Episcopal de San Pablo, de la Iglesia Episcopal, con su uniforme gris en dos tonos y el Colegio Pinzón, con su uniforme azul oscuro y blanco, perteneciente a otra congregación religiosa, en el reparto de La Zambrana. En un nivel más bajo, pero de extraordinaria importancia, fue la Escuela de Artes y Oficios, de la congregación de San Juan Bosco, que formó a centenares de jóvenes como obreros calificados y técnicos en las disímiles profesiones.
Pienso que todo esto nos dice que Camagüey se encuentra en deuda con la historia de la educación.

4 comentarios:

  1. Sr. LAbrada:

    Gracias por este articulo, soy una de los hijos de Rogelio y Maria Cisneros, que eran los duenos y drectores del Colegio Cisneros en Camaguey. Salimos de Cuba el 3 de Septiembre 1960, y los recuerdos y memorias son en parte por charlas y conversaciones con nuestros padres. Tanto me alegra ver lo que habian logrado mis padres en estos anos de los 50's en Cuba. Marisela Cisneros

    ResponderEliminar
  2. Estimado Sr. Labrada, al igual que mi hermana Marisela, yo tambien me siento muy orgulloso de mis padres por los logros que obtuvieron, no solo en Camaguey durante esos tiempos, si no al igual, aqui en el exilio y el ejemplo que siempre les dieron a todos sus hijos. Le agradezco mucho su blog y le felicito por escribir sobre un tema de tanta importancia a nivel mundial!
    Muchas gracias!
    Rogelio Cisneros Jr.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Les saludo con mucha demora. Conocí personalmente al Sr.Cisneros y siempre tuve de él alta estimación. Gracias por sus comentarios.
      Eduardo Labrada

      Eliminar
  3. Hola Eduardo Labrada caray!!! Le saludo cordialmente desde Miami y le invito a leer y sumarse a mi Blog La Esquina del Tinajón. Un espacio en el que recojo leyendas, costumbres, personajes de mi ciudad de Camaguey. Acabo de colocar, con su crédito, claro está, la leyenda del aura blanca. Mi blog puedes verlo en:
    www.laesquinadeltinajon. blogspot.com
    No quiero dejar pasar la oportunidad para felicitarlo por PANORAMA, sencillo, noticioso, serio y profesional.
    Fuimos vecinos, Yo viví toda la vida, despues que me casé en 1961, en Camino del Acueducto Nro. 26, allí vive aún la madre de mis hijos con nuestra hija, la dra. Lizbet Rodríguez.
    Mi saludo una vez más ErdelValle.

    ResponderEliminar