Telenotas para un 31 aniversario



El 3 de marzo de 1959, la prensa local destacó en sus titulares de primera pagina la llegada a nuestra ciudad de la televisión, entonces para nosotros moderna técnica, aunque ya desde 1946 hubo intentos precursores en el país.
Hasta entonces, la bucólica ciudad, adormecida con el chirriar de tranvías y tinajones húmedos debatía su vida publica en media decena de emisoras de radio y un puñado de periódicos encargados de hacerse sistemáticamente la guerra unos a otros. Otra decena de cines se dispersaban por nuestras calles y en ellos, aparte de películas mexicanas, argentinas o preferentemente norteamericanas podíamos llegar al acontecer nacional a través de noticieros producidos en La Habana.

Un extraño naufragio




El miércoles 27 de marzo de 1940 comenzó a llover copiosamente sobre nuestra ciudad.
Un estacazo de agua como dicen los mas viejos. Crecieron los ríos, las calles se inundaron, el agua subió como siempre sube en este o aquel barrio, los tragantes se tupieron, las goteras....en fin.

Sobre las 5.30 de la tarde de ese día un grupo de niños corría alegre chapoteando y saltando por la ent5onces semi inundada calle Damas cerca de la esquina de San Ramón. Entre ellos Jorge Menor Pérez, de 13 años de edad, vecino del reparto Olivera.