Velorios a la criolla




 
Una costumbre camagüeyana llegada desde no se sabe cuando a nuestra forma de expresión es afincar con un ¡Ángela María!, cualquier afirmación de alto vuelo. Lo que viene a ser lo que para otros es; ¡En efecto! o !Justo!, o sea, siempre entre signos de admiración para reforzar su valía. 

Una costumbre camagüeyana llegada desde no se sabe cuando a nuestra forma de expresión es afincar con un ¡Ángela María!, cualquier afirmación de alto vuelo. Lo que viene a ser lo que para otros es; ¡En efecto! o !Justo!, o sea, siempre entre signos de admiración para reforzar su valía. 

De entre las añejas costumbres lugareñas aun recordamos algunas, como el de hacer visitas, el paseo por las calles del comercio y la siesta del medio día.

Noticias anacrónicas


He estado sacando cuentas de los temas que con cada sección abordamos, casi todos ellos referidos a sucesos públicos, personajes y personalidades de nuestro entorno.  Por supuesto que la temática es inagotable.

Pero no siempre nuestras historias lugareñas tratan de personas y hechos puntuales. Hay sucesos cotidianos que en alguna forma siempre nos ofrecen una imagen de la época en que sucedieron. Algunos de estas ocurrencias hoy nos parecen increíbles, o tal vez, humorísticas, pero para entonces, para cuando sucedieron, eran perfectamente normales y los atestados de la policía, las actas en el cuerpo de guardia del hospital general y las páginas de los periódicos se encuentran llenas de estos ejemplos.