Según
el acta levantada en la Primera Estación de la Policía Nacional,
fue Maximino Torriente, negro, vecino de la calle Matadero sin número
y trabajador de Salubridad como recogedor de basuras, quien siendo
las cinco de la mañana del miércoles 3 de marzo de 1954, hallo en
un latón de basuras situado en la esquina de Martí y Damas una
pierna y un muslo de mujer perfectamente amputado.
Luego
de la llegada de la policía al lugar y tomadas las primeras
declaraciones al espantado Maximino, se practicó un registro por los
alrededores, localizándose otra pierna, un torso completo, tres
manos y cinco senos. El pánico cundió en el barrio y la policía
acordonó toda el área procediendo a realizar registros en las
calles aledañas, incluyendo Sedano, Pasajes 1ro. y 2do, callejón A
y San Ramón, pero no se encontró un solo indicio ni sospechoso de
aquel descuartizamiento.

