La ciudad del silencio de Camagüey cumple dos siglos.




En un fértil potrero al sur de las afueras de la villa de Santa María del Puerto del Príncipe, cosa de media legua del río Tínima, fue abierto al público el martes 3 de mayo de 1814, el Cementerio General de Camagüey que es en la actualidad el más antiguo en funcionando en Cuba y cuyo espacio hoy se encuentra comprometido con el entrame urbano de la ciudad.
En realidad no se trató entonces de un nuevo cementerio sino la adecuación del cementerio de la parroquia del Cristo del Buen Viaje, levantada en 1792, para asumir la función de un cementerio de ciudad. Tengamos en cuenta que este camposanto tiene la particularidad de que las tumb Camagüeyas más antiguas, localizadas en el primer tramo, corresponden a la tipología de panteones adosados a paredes, que era lo que entonces se utilizaba en las de la iglesia. De todas formas esa fue la antesala del Cementerio General, y ese propio nombre rompe con la dependencia de la Iglesia Católica. 

El rio Hatibonico


EL río Hatibonico nace en las sabana serpentinosa del norte de la ciudad de Camagüey y cruza por ella del noroeste al sureste, para ir a desembocar luego de unirse al río Tinima y conformar el San Pedro en las marismas costeras del sur.
El Hatibonico entra a la ciudad a través de la circunvalación norte hasta acercarse al reparto Puerto Príncipe, que es uno de los más modernos construido a finales de la década de 1950. Justo al abandonar esa urbanización le alcanza el arroyo del Güije, que viene desde el oeste y es uno de sus más importantes afluentes.