En
una ciudad como la nuestra con cinco siglos de historia, no solo la
arquitectura es parte de su identidad, también hay espacios y
trazos, formas de pensar y actuar que se insertan en el conjunto
patrimonial de determinada generación cualquiera que sea el tiempo
que le tocara vivir.
Punto
de referencia para estas historias son igualmente nuestros barrios y
calles, elementos o sucesos vinculados a la arquitectura y aun a la
sociedad que en ella habitó y dió forma, dejando un trazo
significativo por lo que trascendio o representó.
Tenemos
como ejemplo a la mano la portada de Carrasco, lugar que llegó a
tener cierta fama, pués ya desde el siglo XVII se convirtió en
sinónimo de despilfarro para los habitantes de Santa María del
Puerto del Príncipe.

