El río Hatibonico por nuestra ciudad












  EL río Hatibonico nace en las sabanas serpentinosas del norte de la ciudad de Camagüey y cruza por ella del noroeste al sureste, para ir a desembocar luego de unirse al río Tinima y conformar el San Pedro, que riega sus aguas en las marismas costeras del sur.

El Hatibonico entra a la ciudad a través de la circunvalación norte hasta acercarse al reparto Puerto Príncipe, que es uno de los más modernos construido a finales de la década de 1950. Justo al abandonar esa urbanización le alcanza el arroyo del Güije, que viene desde el oeste y es uno de sus más importantes afluentes.

El Hatibonico luego flanquea por un tramo la avenida Carlos J. Fínlay y entra al reparto Saratoga para, tras el reparto Las Mercedes, cruzar bajo la línea del ferrocarril central a la altura del reparto La Norma, donde existe un viejo puente de hierro que es uno de los dos que aun quedan en pie en el entorno de la ciudad, ( el otro se encuentra en la propia línea para cruzar sobre el Tínima al extremo noroeste de la población). En La Norma y a orillas del río existió una importante fábrica de velas que se fue a bolina cuando la empresa eléctrica extendió sus cables por la ciudad. 

Ciclones y leyendas


En realidad, a pesar de que históricamente pocos ciclones han azotado a nuestra provincia si comparamos esa frecuencia con el resto del territorio nacional, es curioso como a pesar de esa falta de tradición, algunas de nuestras mejores historias y leyendas se vinculan con acontecimientos como esos.

Es cierto que hemos padecido huracanes destructores que nos han dejado en astillas, aquí hemos hablado en más de una oportunidad de aquel “cordonazo de San Francisco” que en 1844 arrazó la villa, y aun del contemporáneo Flora y sus inundaciones sin cuento, todos ellos marcaron etapas en nuestro pueblo que de una a otra época fueron tejiendo sus recuerdos.